XÉNAVE CON CRESPÓN NEGRO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vuelvo a la sierra de segura un dia 13 de abril de 2018, vispera de la proclamacion de la segunda republica. Me avisan de que ha muerto mi amigo y compañero

Antonio Fierrez Casas.

Hago un obituario desde el cariño que le tenía, y desde los valores de los que hizo gala en su etapa de alcalde de Génave (Xénave medieval). La muerte es una etapa más de la existencia, y Antonio ha cumplido su ciclo vital, dejando la impronta de un hombre bueno, de pueblo, sin estudios, pero con un gran sentido del deber y solidaridad para con sus vecinos.

Sobre todo en su etapa de alcalde de un pequeño pero antiguo pueblo de la sierra de segura. Yo ejercí de farmacéutico los años en los que él fue elegido alcalde en las primeras elecciones democraticas. Hubo más de una reelección y ejerció su mandato por amplias mayorías absolutas, que aun hoy se conservan con el actual edil, que sigue haciendo una muy meritoria labor por la pequeña comunidad de su pueblo serrano.

Fui testigo de su mandato, y fui amigo de un hombre al que criticaban que iba a la capital de Jaén y llevaba su almuerzo en una talega (él siempre lo nego). Tambien llevaba asuntos oficiales y una amplia lista de encargos de los vecinos para que les solucionara problemas personales ( las denuncias de los guardas del parque natural, los problemas del deslinde de la dehesa comunal o alguna gestión en los intríngulis de la administración autonómica).

En Xénave, hablan de” las Andalucías”, al igual que se hacía en las relaciones de Felipe II. Las Andalucías son muchas, y lejanísimas, con malas carreteras y enredados despachos para las gentes humildes de este apartado rincón de frontera.

Entre los límites de las provincias de ciudad real y Albacete la tierra es poco productiva y el clima duro. Y siempre ha habido quien se ha acordado más de recaudar impuestos (como los que se recaudaban en la casa de la tercia en tiempos de la orden de santiago), que de proporcionar mayor bienestar para los vecinos.

Pero por eso mismo, Antonio Fierrez casas, alcalde y socialista bueno, se desvivía por sus vecinos, sin importar color o siglas. El sufrió y padeció una infancia de carencias y una juventud de emigrante a Francia. Volvió con un regusto de haber sido exiliado económico y luchó para traer bienestar a su pueblo.

Siento tristeza por su perdida, aunque siempre estaré orgulloso de haber conocido a un hombre bueno, a un socialista honrado.

Siento tristeza y mucha por el olvido de los aparatos de nuestro partido que lo dejaron caer cuando creyeron que su labor debía dar paso a nuevas generaciones.

Sus últimos años fueron los de un vecino anónimo, un hombre dedicado a su familia , a su esposa madalena y a sus hijos.

Y en sus últimos meses recibió atención socio-sanitaria en la residencia de ancianos que él promovió y construyó en el tiempo de su mandato.

Los vecinos de Génave tenemos una deuda de gratitud para un hombre bueno, que si cometió falta alguna fue sin la intención de agraviar a ningún vecino, por que él mismo era un vecino más, un Genavero más.

A mi compañero Jaime Aguilera Samblas actual alcalde le pedí la noche del velatorio de Antonio, que debería quedar un testigo de su etapa al frente de la alcaldía en alguna plaza, calle o edificio de los que él contribuyó a engrandecer y edificar.

Era un hombre cristiano, un hombre como tantos socialistas que estuvieron con su gente hasta el final, sin atesorar riquezas ni verse envuelto en procedimientos judiciales.

El dia de su entierro, el 14 de abril, dimos un ultimo adiós al alcalde Fierrez, al amigo Antonio.

Y con tristeza y dolor pude constatar una vez mas lo lejos que está Jaen y los despachos oficiales y los aparatos de nuestro propia organización.

………… y es que las Andalucias están lejísimas……..

Descansa en paz, Antonio.

Como decían los romanos en sus lapidas funerarias “sttl”

“que la tierra te sea leve”

Martin Baena jiménez….Farmacéutico.

 

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