Río Segura

En los albores de la primavera de 2017, siendo el día 19 del mes de Febrero , espero la noche calmada desde mi casa de LA HUETA, en ORCERA(Jaén). He ocupado el día en el huerto al que dedico mi esfuerzo físico en limpiar, podar y quemar los restos de la poda. Tengo tres melocotoneros “maruja” que mis amigos murcianos me han ido regalando. Son jóvenes ejemplares aunque ya he probado sus jugosos frutos. Para nosotros estos plantones traídos desde los viveros de Murcia, muy cerca del convento de Santa Clara y regados, en sus primeras semanas de jóvenes planteles recién injertados, con las aguas de la acequia de LA ALJUFÍA, son como el regalo de una Reina mora que se acerca a los confines de su territorio. Saqura es el pais que nuestra Reina mora ha pisado por primera vez, hace ahora dos años. La primavera ya había hecho acto de presencia y a pesar de eso, nos sorprendió una nevada que daba a La Laguna de la Hueta un halo de misterio. La Reina murciana, señora de las altas sierras de la Bética nos miraba complacida por sentir el beso helado de los blandos y blancos copos. Nunca presenció la nieve cuando sus ojos lánguidos se reflejaban en la Alberca de su palacio de verano Al Dar al Sugra. Se fue con el mismo sigilo con el que vino a visitarnos. La estela de su camino de vuelta a la Medina de Mursiyya es aún hoy un serpenteante bosque de ribera a ambos lados del rio Segura (War- Alabiat), o río blanco.seguranaturario

Quisiera ser un mirlo acuático que rozara con sus alas las limpias aguas que nacen en la Poza a los pies del Cerro Almorchón. Y con vuelo nervioso y azorado ir posándome en cada junco que emerge como un minúsculo islote vegetal , hasta que la desembocadura mezcla el salitre del mar con unas aguas casi muertas, exhaustas, fugitivas de tanto bancal regado a lo largo de su curso.

En la cuenca alta, a los pocos kilómetros de nacer, el río se despeña por las quebradas de la HUELGA UTRERO; terrazas moriscas en lo más profundo de la escarpada Sierra. Sólo con mulas o asnos se puede llegar hasta las huertas (hoy abandonadas) , cultivadas antaño por los moradores de la aldea de POYOTELLO. El agua mana desde regatos y cuevas, como la “Cueva del Agua”. Al abrigo de su alta cúpula, en tiempo de tormenta, se refugian los pastores y sus rebaños de oveja segureña. seguranaturatruchaynutriaHe visto NUTRIAS lustrosas persiguiendo “TRUCHA COMUN”, autóctona y huidiza. Por la aldea de LOS ANCHOS, el río Madera, se une al Segura, y los dos detienen su curso en la presa de las JUNTAS DE MILLER.

Aguas abajo en LA GRAYA, el río aún huele a monte, a sierra, a madera perfumada de trementina y colofonia. La Fuensanta vuelve a retener el agua y la embalsa para regular el cauce y prevenir avenidas. Las aves acuáticas y la fauna piscícola viven en un hábitat incontaminado, casi intacto. En la confluencia de los ríos MUNDO Y SEGURA,seguranaturaconfluencia asistimos a una de las grandes paradojas de este “río blanco”. Los vientos atlánticos que dejan preñadas de humedad las altas cumbres de Segura, en las sierras béticas más orientales, descargan las tormentas como cortinas de agua decorando un paisaje montuoso lleno de vida y verdor. Este río de régimen fluvial caprichoso e imprevisto, se une con el Río Mundo, afluente que nace en la misma Sierra de Segura, en los “Calares del Mundo”. Por Calasparra, las terrazas de suave pendiente, recogen el agua de las acequias y azudes. El agua que río arriba ha dado vida a humildes vergeles en una economía casi de subsistencia , es ahora la que hace germinar y florecer al Arroz.

Esta es la paradoja. Campos de arroz entre montañas de suaves pendientes.

Mil hectáreas encharcadas con una fina lámina de agua en donde el sembrador esparce las semillas previamente germinadas. No hay que sembrar la plantita de arroz, élla muestra su tallo verde a 450 m de altitud y con un clima suave. ARROZ CON DENOMINACION DE ORIGEN. El cultivo se remonta al siglo XV. El agua se aprovecha con las mismas técnicas que aprendimos de aquellos que pusieron nombre al río, y que siguen siendo súbditos de la Reina de Mursiyya. Por eso, después de encharcar los campos de arroz, el agua vuelve al cauce del río para seguir fecundando la Huerta Murciana.

Siento gran apego a este Río y me siento cada día más vinculado al antiguo REINO DE MURCIA.

Desde los confines de este reino, en los Calares de Navalperal, cada gota de agua limpia, cada copo de nieve, busca por cantarines arroyos su camino hasta las huertas murcianas. No son los despachos administrativos los que marcan las fronteras aunque si dividen los pueblos. Pero la memoria colectiva, las costumbres y la forma de sentir y de hablar siguen identificando a las gentes con su paisaje natural.taosebanaseguranatura

En este tiempo que me ha tocado vivir, descubro sensaciones que creía perdidas. En mis sueños me visita la Reina del Segura, y en los fines de semana, recibo a los viajeros que se alojan en los Apartamentos Rurales de LA HUETA, huyendo del estrés, y remontando el curso de sus vidas en busca de su mundo interior, lejos del ruido y la contaminación.

Ven a LA HUETA. Siente en tu cara la caricia de una brisa reconfortante y mágica. Ven a las fuentes donde nace el “rio blanco” de los árabes, posiblemente el río que mejor aprovecha sus aguas en todo el planeta no desperdiciando ni una gota en su recorrido hasta Guardamar.

 

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